En ocasiones, siento que todo me va bien. En ocasiones, siento que todo me va mal. En ocasiones, siento que todo me va estupendamente bien. Y, en ocasiones, siento que todo me lo imaginé. Sí. Todo me lo imaginé. Desde hace una semana he vuelto a mi rutina de hace muchos años. Alquilar una cabina de internet. Navegar por sitios que me interesan. Leer el blog. Escribir en el blog. Y para terminar, acostarme en mi cama y abrigarme y dormir con la televisión encendida.
Dormía siempre pensando en las cosas que dije en el transcurso de la semana o del día, en caso ese día haya hecho muchas y la verdad nunca hago muchas cosas, a las justas hago como máximo tres o cuatro cosas. Mi manía era, mejor dicho es, repetir cada palabra que expulsé de mi boca y cada palabra que haya dicho la otra persona. Y aunque suene a esquizofrenia, me imaginaba conversaciones que nunca ocurrieron y que, estoy seguro, nunca ocurrirán en las que decía cosas que, ciertamente, nunca diría.
Y también debo escribir sobre mis constantes faltas de respeto a autoridades que para muchos lo son pero que para mí son pura mierda. Mi educación liberal, gracias a mi madre, me ha convertido quizá en lo que soy ahora y de verdad me siento bien como soy. Para ser sincero, me divierte. Soy liberal y lo dije hace mucho. Para quien quiera leerlo puede revisar los archivos e ir a: "...Joan: ¿Qué opino de mí?..."
Y a veces ese liberalismo que muy poco me caracteriza me hace decir cosas que son, la verdad, inoportunas o innecesarias y, creo yo, recontra estúpidas que me hacen quedar mal ante personas que comienzo a conocer o que ya conozco. Sin duda, mi atrevimiento a decir cosas que no debo pues sigue vigente hasta no tengo idea cuándo.
Debo mencionar también a mi reciente ex. Ella me conoció como soy y aún así tuvo la valentía de estar con conmigo, un chico ateo que no cree en la familia y no creía, según ella, en el amor que le profesaba. Fue una heroína tratando de salvarme de mí mismo. No lo consiguió. Se quedó a medio camino y se rindió. Lástima. Debo mencionar también que lo que estoy escribiendo es improvisado y ni siquiera me estoy tomando el lujo de pensar bien las palabras que estoy escribiendo ahora. La verdad es que a veces me gusta hacer esto pero luego cuando vuelvo a leer esta entrada u otra me doy cuenta y me cacheteo por escribir estupidez y media en el blog, lo que me hace reescribir nuevamente.
Debo terminar de alguna manera y tal vez el siguiente párrafo me ayude a terminar de la manera más bonita posible este post recontrahorrible. Ojalá que lo escribí le haya gustado a alguien, en el caso que alguien esté leyendo esto y la verdad no lo creo. A continuación, el ùltimo párrafo:
"En el momento en que decidí alejarme de aquella chica, de quien desde hace mucho ya no siento nada, y quedarme solo, pues me di cuenta que mis manías y mi comportamiento nada agradables, por cierto, y algo tercos y sonsos deberían cambiar, a no ser que ese sea mi verdadero yo. Y la verdad cada vez estoy más seguro de ser un histérico, impaciente y loco refunfuñón".
P.D.: Sigo buscando esa pajita en el monte de agujas de mi corazón.
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