Sigo con Ashley. Vamos bien. Miento. Nos estamos separando. No la veo mucho. La extraño. ¿Ella a mí? No creo. Me siento mal. He despertado mal. Mi pierna me duele. Mi brazo no se mueve mucho. Mi cabeza me zumba. Me levanto y, con esfuerzo, voy a la cocina. Me sirvo un vaso de cerveza -bueno, fueron como 7-. Me siento mejor.
24 de Junio de 2007. Me llama Ashley a mi celular. Me dice que nos encontremos para pasar el día. Acepto. Me dice que nos veamos en el puente de siempre a las 3. Le digo que estaré allí.
Llego al puente y veo a Ashley llegar también. Nos sonreímos. Nos abrazamos. Me besa. La beso. Paseamos por cualquier lugar. Luego nos fuimos a mi casa. No había nadie. No sé como, pero, las cosas se pusieron extrañas. No sabía que pasaba. Me molesté.
Ella entró al messenger. Yo comencé a tomar -odio hacerlo-. Luego de media hora, me dice que se va. "Ah. Esta bien." Le digo. Y se fue.
Ahora era mi turno de entrar al messenger y "espiar". Hace algunos días, había instalado un espía en donde puedo saber las conversaciones de cualquiera. Ashley cayó. Sólo habían dos conversaciones. Uno era con Dante, mi amigo y su ex:
- Hola ¿Qué tal?.
- Hola amigo. Ahí más o menos -dice ella.
- ¿Porqué?
- Joan está un poco raro. No me hace caso.
- ¿Qué está haciendo ahora? -pregunta Dante.
- Está tomando.
- Este huevón...
- Ah verdad. Casi descubren la foto que me diste de tí con tu perrita.
- ¿Aún la sigues teniendo?
- Sí. Como recuerdo. ¿Y tú, aún teniendo la mía?
- Sí. La tengo bien guardada.
- Aya. Bueno yo me voy. Ya no tengo nada que hacer aquí.
- Mmm. Okey.
Y la segunda era con un compañero del colegio de ella. Era corta la conversación:
- Hola amor.
- Hola amor. ¿Cómo estás? -dice Ashley.
- Bien ¿Y tú?
- Bien. Ya me quito.
- Esta bien. Mañana nos vemos en el colegio.
- Ya. Chau. Te quiero.
No sabía que hacer. "Me está engañando. Esa perra me engaña." Pensé. Grité de la impotencia. Me eché a mi cama. Pensaba que hacer, que decirle a ella mañana en la mañana, cuando vaya al puente a recogerla para ir a su colegio. Sin darme cuenta, me dormí.
Me despierto a las 10:30 de la mañana. Suena el telefono. Escuché ruido. Escuché la voz de Ashley. Me dice que me quiere, que está en recreo, que le pidió prestado el celular a su amiga para llamarme. Yo fui cortante y le -directamente- le dije: "Yo también te quiero, pero creo que más quieres a Orlando." Y colgué.
En la noche, me llama. Me pregunta porque digo eso. Le digo que ya vi su conversación con él. Le digo que las conversaciones se quedan grabadas. Me dice que es un juego que tiene ella con sus amigos. Me dice que le dicen "mi amor" porque la ven deprimida. No le creí o intenté no creerle. Le digo que esta no es la única vez que dudo de ella. Le digo que Karla me contó sobre el beso que se dio con su amigo. Le digo que Kristi también me contó sobre su otro agarre con Manuel. Se quedó callada. Balbuceaba. No sabía que decirme. Le digo: "Terminamos." Y colgué.
Recordé las veces que faltaba al colegio para quedarse en mi casa, de las veces que la acompañaba a su colegio a las 7 de la mañana, de las veces que Dante me decía: "Estás con ella en tu casa. Solos. ¿Y no hacen nada?". A él no le había contado la vez que casi lo hago con Ashley.
Desde ese día hasta hoy, no he vuelto a saber de ella, no he vuelto a hablar con ella, no he vuelto a conversar con Jeison, no he vuelto a encontrarme con ella en el puente o en la calle o en cualquier otro sitio. No sé como, pero, me siento felíz. Me siento libre. Fin.
24 de Junio de 2007. Me llama Ashley a mi celular. Me dice que nos encontremos para pasar el día. Acepto. Me dice que nos veamos en el puente de siempre a las 3. Le digo que estaré allí.
Llego al puente y veo a Ashley llegar también. Nos sonreímos. Nos abrazamos. Me besa. La beso. Paseamos por cualquier lugar. Luego nos fuimos a mi casa. No había nadie. No sé como, pero, las cosas se pusieron extrañas. No sabía que pasaba. Me molesté.
Ella entró al messenger. Yo comencé a tomar -odio hacerlo-. Luego de media hora, me dice que se va. "Ah. Esta bien." Le digo. Y se fue.
Ahora era mi turno de entrar al messenger y "espiar". Hace algunos días, había instalado un espía en donde puedo saber las conversaciones de cualquiera. Ashley cayó. Sólo habían dos conversaciones. Uno era con Dante, mi amigo y su ex:
- Hola ¿Qué tal?.
- Hola amigo. Ahí más o menos -dice ella.
- ¿Porqué?
- Joan está un poco raro. No me hace caso.
- ¿Qué está haciendo ahora? -pregunta Dante.
- Está tomando.
- Este huevón...
- Ah verdad. Casi descubren la foto que me diste de tí con tu perrita.
- ¿Aún la sigues teniendo?
- Sí. Como recuerdo. ¿Y tú, aún teniendo la mía?
- Sí. La tengo bien guardada.
- Aya. Bueno yo me voy. Ya no tengo nada que hacer aquí.
- Mmm. Okey.
Y la segunda era con un compañero del colegio de ella. Era corta la conversación:
- Hola amor.
- Hola amor. ¿Cómo estás? -dice Ashley.
- Bien ¿Y tú?
- Bien. Ya me quito.
- Esta bien. Mañana nos vemos en el colegio.
- Ya. Chau. Te quiero.
No sabía que hacer. "Me está engañando. Esa perra me engaña." Pensé. Grité de la impotencia. Me eché a mi cama. Pensaba que hacer, que decirle a ella mañana en la mañana, cuando vaya al puente a recogerla para ir a su colegio. Sin darme cuenta, me dormí.
Me despierto a las 10:30 de la mañana. Suena el telefono. Escuché ruido. Escuché la voz de Ashley. Me dice que me quiere, que está en recreo, que le pidió prestado el celular a su amiga para llamarme. Yo fui cortante y le -directamente- le dije: "Yo también te quiero, pero creo que más quieres a Orlando." Y colgué.
En la noche, me llama. Me pregunta porque digo eso. Le digo que ya vi su conversación con él. Le digo que las conversaciones se quedan grabadas. Me dice que es un juego que tiene ella con sus amigos. Me dice que le dicen "mi amor" porque la ven deprimida. No le creí o intenté no creerle. Le digo que esta no es la única vez que dudo de ella. Le digo que Karla me contó sobre el beso que se dio con su amigo. Le digo que Kristi también me contó sobre su otro agarre con Manuel. Se quedó callada. Balbuceaba. No sabía que decirme. Le digo: "Terminamos." Y colgué.
Recordé las veces que faltaba al colegio para quedarse en mi casa, de las veces que la acompañaba a su colegio a las 7 de la mañana, de las veces que Dante me decía: "Estás con ella en tu casa. Solos. ¿Y no hacen nada?". A él no le había contado la vez que casi lo hago con Ashley.
Desde ese día hasta hoy, no he vuelto a saber de ella, no he vuelto a hablar con ella, no he vuelto a conversar con Jeison, no he vuelto a encontrarme con ella en el puente o en la calle o en cualquier otro sitio. No sé como, pero, me siento felíz. Me siento libre. Fin.
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